La inflación vuelve a apretar el bolsillo: alimentos y servicios encabezan las alzas
La inflación en México volvió a tomar impulso durante la primera mitad de agosto, presionada por aumentos importantes en productos de consumo cotidiano y diversos servicios. El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una inflación anual de 3.26 por ciento, después del 3.14 por ciento observado previamente, con lo que acumuló dos quincenas consecutivas de aceleración.
El golpe más fuerte provino de algunos alimentos. La cebolla registró un incremento anual de 67.74 por ciento, muy por encima del limón, cuyo precio aumentó 9.22 por ciento; también se encarecieron el pepino, 7.78 por ciento, y el chile serrano, 7.75 por ciento. En conjunto, frutas y verduras mostraron una inflación anual de 3.90 por ciento. Otro incremento particularmente elevado se presentó en los concentrados para refrescos, con un avance anual de 43.14 por ciento.
Las presiones no se limitaron a la despensa. Entre los servicios destacaron los cines, con aumentos de 15.07 por ciento; museos, 11.06 por ciento; tintorerías, 8.61 por ciento, y servicios para mascotas, 7.57 por ciento. La inflación anual de los servicios se ubicó en 4.34 por ciento, un nivel que muestra la resistencia de este componente a disminuir de manera sostenida.
También hubo presión desde los energéticos. La gasolina de alto octanaje presentó un encarecimiento anual de 10.93 por ciento y la electricidad de 3.64 por ciento. En sentido contrario, el gas LP disminuyó 3.81 por ciento y el gas natural 2.37 por ciento, lo que ayudó a contener parcialmente el avance del índice general.
Aunque el 3.26 por ciento anual todavía se encuentra dentro del intervalo de variabilidad alrededor del objetivo de inflación de 3 por ciento del Banco de México, el dato adquiere relevancia porque representa el nivel más elevado de las últimas cuatro quincenas. Más allá del porcentaje general, el comportamiento de productos básicos y servicios muestra que las presiones sobre el bolsillo de las familias persisten, especialmente cuando los aumentos se concentran en alimentos, transporte y gastos cotidianos.
