Morelos pierde empleos y patrones: se encienden las alertas en la economía formal
Morelos enfrenta una preocupante desaceleración del empleo formal durante 2026. De acuerdo con indicadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la entidad alcanzó en febrero alrededor de 224 mil 693 puestos de trabajo registrados, pero para mayo la cifra había descendido a 215 mil 454. Esto significa una pérdida aproximada de 9 mil 239 empleos en apenas tres meses, equivalente a una contracción cercana al 4.1 por ciento.
La caída resulta más significativa porque no solamente disminuyó el número de trabajadores asegurados, sino también los registros patronales. Para mayo se contabilizaban aproximadamente 11 mil 328 registros ante el IMSS y durante los cuatro meses anteriores habrían desaparecido alrededor de 60; 42 de esas bajas se produjeron solamente durante mayo. Sin embargo, debe precisarse que la desaparición de un registro patronal no necesariamente equivale al cierre de una empresa, pues también puede obedecer a procesos administrativos, depuración o actualización de registros.
El comportamiento contrasta con la tendencia nacional. Mientras Morelos perdió miles de puestos durante la primavera, México mantuvo crecimiento en el empleo registrado ante el IMSS, alcanzando en junio más de 22.7 millones de trabajadores asegurados. El contraste obliga a mirar más allá de acontecimientos específicos, como el proceso relacionado con Nissan en Civac, para determinar si se trata de una caída coyuntural o de señales de un problema más profundo en la capacidad de la economía morelense para generar y conservar empleos formales.
Los próximos reportes del IMSS serán determinantes para conocer la dimensión del fenómeno. Si la reducción de trabajadores asegurados continúa acompañada por nuevas bajas de registros patronales, Morelos podría estar frente a una señal de debilitamiento de su estructura productiva, con consecuencias sobre salarios, consumo familiar, recaudación y seguridad social. El desafío será identificar cuáles sectores —industria, construcción, comercio o servicios— están perdiendo empleos y, sobre todo, si existen nuevas inversiones capaces de compensarlos.
