LA MESA DE PAZ RESPONDE AL CLAMOR CIUDADANO POR SEGURIDAD EN PLAZAS COMERCIALES DE MORELOS

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Miércoles 22 de abril de 2026
La Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz y Seguridad en Morelos dio un paso firme y necesario. Por instrucción de la gobernadora Margarita González Saravia, sus integrantes se reunieron este martes con representantes de plazas comerciales y cámaras empresariales para fortalecer estrategias conjuntas ante la ola de violencia que ha afectado directamente a los espacios donde las familias morelenses realizan sus compras diarias. Esta iniciativa refleja una respuesta institucional madura a una exigencia social que ya no puede ignorarse.
En días recientes, Cuernavaca vivió momentos de pánico. Reportes de sujetos armados en Sam’s Club de Lomas de la Selva, Walmart Express de Avila Camacho y, especialmente, un asalto violento con motocicleta en el estacionamiento del Walmart de avenida Domingo Diez dejaron al menos una persona herida por arma de fuego. A estos hechos se suma el asalto ocurrido el 8 de abril en el estacionamiento de Home Depot sobre la avenida Vicente Guerrero, en la colonia Lomas de Cortés, donde dos sujetos en motocicleta intentaron despojar a una pareja; un hombre que intervino para defender a una mujer resultó herido de bala y una mujer fue despojada de sus pertenencias.
A estos incidentes se suman múltiples “cristalazos”, robos de vehículos completos y asaltos recurrentes en estacionamientos de diversas plazas, que han generado temor entre clientes y trabajadores. La ciudadanía demanda protección efectiva, no excusas.
La ausencia del alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, en esta mesa resulta particularmente notoria. Mientras la gobernadora impulsa la coordinación estatal, el edil ha optado por minimizar los incidentes y trasladar la responsabilidad exclusiva a las empresas privadas, argumentando que la seguridad interior de los estacionamientos corresponde solo a ellas. Esta postura ha sido percibida por muchos como un lavado de manos que evade el deber de las autoridades municipales de colaborar activamente en la prevención del delito. Pero la vida continúa y el show debe seguir, con o sin el citado funcionario municipal.
El secretario de Gobierno, Edgar Maldonado, propuso líneas de acción concretas y sensatas: reforzar las cámaras de seguridad en los establecimientos, mejorar la vigilancia en estacionamientos, crear paraderos seguros, controlar el acceso de motocicletas, restringir el uso de cascos en zonas de ingreso y establecer círculos de seguridad en los perímetros de los centros comerciales. Estas medidas buscan cerrar brechas que los delincuentes han explotado con facilidad. Recuérdese que la seguridad privada en los centros comerciales tienen limitaciones evidentes para enfrentarse a posibles asaltantes. El primero es que no pueden portar armas.
Además, se anunció la elaboración de un convenio de colaboración formal y la continuidad de las reuniones de trabajo. El diálogo permanente y la apertura institucional que expresó Maldonado son elementos esenciales para construir acuerdos duraderos que trasciendan las coyunturas y fortalezcan la confianza entre autoridades, empresarios y sociedad.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo, José Víctor Sánchez Trujillo, destacó un aspecto clave: a través del Fideicomiso Ejecutivo del Fondo de Competitividad y Promoción del Empleo (Fidecomp), se contempla una inversión de 800 millones de pesos (200 millones anuales) provenientes del impuesto sobre nómina aportado por las propias unidades económicas. Estos recursos, que en buena medida regresan al sector que los genera, deben destinarse a acciones concretas de seguridad, siempre acompañadas de coordinación real. Esa cantidad es muy elevada y de difícil obtención. Por ello, la referencia del secretario Sánchez Trujillo debe ser tomada con cautela, pues el famoso Fidecomp no se manda solo. Debe acatar rigurosas reglas de operación.
Los representantes del sector empresarial reconocieron la iniciativa gubernamental y manifestaron su disposición a sumar esfuerzos desde sus espacios. Esta actitud colaborativa es alentadora, pues demuestra que tanto autoridades como iniciativa privada entienden que la seguridad no es un asunto unilateral, sino una responsabilidad compartida que beneficia a todos.
La Mesa de Coordinación ha enviado un mensaje claro: ante la violencia que lastima la economía, el turismo y la tranquilidad de las familias morelenses, el gobierno estatal asume el liderazgo con acciones concretas y voluntad de diálogo. Se les desea el mayor de los éxitos en esta ruta. Morelos necesita resultados tangibles que devuelvan la confianza a sus ciudadanos y permitan que los centros comerciales sigan siendo espacios de convivencia y prosperidad, no de temor.
La paz se construye con coordinación, inversión y compromiso real. Hoy, al menos, se dio un paso en esa dirección. Pero que no sea la clásica campanada de un día: salida de caballo de hipódromo y llegada de jamelgo. La ciudadanía exige seguimiento, resultados medibles y acciones sostenidas, no solo anuncios que se diluyen con el tiempo.
