LA PODREDUMBRE AL DESCUBIERTO: DE LA MESA CON “EL BARBAS” A LAS ÓRDENES DE CAPTURA EN MORELOS
OPINIÓN
Por Guillermo Cinta Flores
Miércoles 20 de mayo de 2026
En febrero de 2025, un video de aproximadamente 40 segundos sacudió la política morelense. En él aparecen reunidos el alcalde de Cuautla, Jesús Corona Damián, y el de Atlatlahucan, Agustín Toledano Amaro, junto a Júpiter Araujo Bernard, alias “El Barbas”, identificado por las autoridades como presunto líder de una célula del Cártel de Sinaloa en la región oriente del estado. Sentados alrededor de una mesa, con hombres armados custodiando el lugar, los ediles dialogan con un sujeto vestido de camuflaje y chaleco táctico que porta un arma larga.
El escándalo fue inmediato: la Fiscalía General de la República (FGR) atrajo el caso por presuntos delitos de delincuencia organizada, extorsión y nexos con el crimen. Ambos alcaldes negaron cualquier vínculo ilícito; Corona Damián se declaró “dispuesto a aclarar” y Toledano Amaro recurrió a un amparo para evitar su detención. La reunión, cuya fecha exacta se desconoce, se convirtió en el detonante de investigaciones federales que este miércoles 20 de mayo de 2026, más de un año después, han dado resultados concretos.
Este martes, en el marco de la Estrategia Nacional contra la Extorsión y la Operación Enjambre, elementos de la FGR (a través de la FEMDO), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Guardia Nacional, con apoyo del Centro Nacional de Inteligencia, ejecutaron cuatro órdenes de aprehensión en Morelos. Cayeron Agustín Toledano Amaro, presidente municipal en funciones de Atlatlahucan, e Irving Sánchez, expresidente de Yecapixtla, entre otros. Las autoridades confirmaron que siguen activas las diligencias para capturar a Jesús Corona Damián, actual alcalde de Cuautla, quien, al parecer, permanece prófugo.
Las carpetas de investigación se centran en presunta extorsión y posibles vínculos con grupos criminales que operan cobro de piso, narcomenudeo y violencia en la zona oriente, una de las más afectadas del estado.
Más allá de los nombres, este caso expone la fragilidad de las instituciones municipales en Morelos. La Operación Enjambre ya ha derribado a decenas de servidores públicos en varios estados por corrupción y colusión con el crimen. En la región de Cuautla, Atlatlahucan y Yecapixtla, donde “El Barbas” y sus células han sido señalados por secuestros y extorsiones, la supuesta cercanía entre autoridades locales y operadores delictivos genera indignación ciudadana.
Mientras las indagatorias continúan y la FGR guarda detalles para no comprometer procesos, los morelenses exigen no solo detenciones, sino una limpieza real que restaure la confianza. Este golpe federal es un recordatorio contundente: la impunidad, aunque tarde, tiene fecha de vencimiento. La bola ahora está en los tribunales.
