Morelos, ante el desafío de mejorar sus cárceles; CNDH advierte crisis penitenciaria nacional
El sistema penitenciario de Morelos obtuvo una calificación de 7.40 sobre diez en la evaluación nacional de 2024 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), resultado que refleja condiciones susceptibles de mejora en sus centros de reclusión. Ahora, el organismo nacional presentó su diagnóstico correspondiente a 2025, en el que advierte que prácticamente la mitad de las prisiones estatales supervisadas enfrenta problemas de sobrepoblación.
Durante la presentación del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, realizada este miércoles 7 de octubre, la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, informó que 129 establecimientos penitenciarios presentan sobrepoblación y otros 124 registran hacinamiento. El estudio comprendió 278 supervisiones a centros estatales, federales y militares, y puso de manifiesto deficiencias persistentes en materia de seguridad, atención médica y reinserción social.
En Morelos, el antecedente oficial más reciente que pudo corroborarse corresponde al diagnóstico nacional de 2024, cuando la entidad alcanzó 7.40 puntos. En aquella evaluación, el Centro Femenil de Reinserción Social de Atlacholoaya obtuvo 7.34; el Centro Estatal de Reinserción Social de Cuautla, 7.36, y el de Jojutla, 7.50. Los tres establecimientos quedaron dentro del rango intermedio de evaluación, establecido entre seis y 7.9 puntos.
La CNDH señaló que uno de los problemas más extendidos en las prisiones estatales es la inadecuada clasificación de las personas privadas de la libertad, detectada en el 98.9 por ciento de los establecimientos examinados. Asimismo, identificó insuficiencia de programas para prevenir incidentes violentos en el 93.1 por ciento, falta de personal de seguridad y custodia en el 92.3 por ciento y deficiencias en los servicios de salud en el 77 por ciento.
En territorio morelense, la problemática penitenciaria también ha sido documentada por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos, que ha realizado supervisiones para identificar condiciones de hacinamiento, insuficiencia de servicios y obstáculos para la reinserción social. Estas revisiones constituyen un antecedente relevante para determinar si las medidas emprendidas por las autoridades han conseguido mejorar las condiciones de internamiento.
Precisamente, en mayo de 2026, el Gobierno de Morelos informó sobre los trabajos de la Comisión para el Mejoramiento del Sistema Penitenciario, encabezados por autoridades estatales y con participación de organismos defensores de derechos humanos. Durante una de sus sesiones fueron presentados los resultados del Diagnóstico Estatal de Reinserción Social 2025, con el propósito de identificar deficiencias y establecer acciones correctivas.
La nueva evaluación nacional coloca nuevamente bajo revisión las condiciones de las cárceles morelenses. Sin embargo, el desglose del diagnóstico 2025 que permita establecer la nueva calificación de Morelos y su posición exacta entre las 32 entidades federativas no pudo ser corroborado, por lo que permanece pendiente determinar si el estado mejoró o retrocedió respecto de los 7.40 puntos registrados en 2024.
El informe de la CNDH también plantea una cuestión que trasciende la capacidad física de las prisiones: garantizar que las personas privadas de la libertad reciban atención médica, alimentación adecuada, protección frente a la violencia y oportunidades reales de reinserción. Para Morelos, el desafío consiste en demostrar, mediante indicadores verificables, que las acciones anunciadas por las autoridades se están traduciendo en mejores condiciones dentro de sus establecimientos penitenciarios.
Fuentes: Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2024 y presentación del diagnóstico 2025; Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos; Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos; información publicada por La Jornada el 7 de octubre de 2026.
