MORELOS, SEGUNDO LUGAR NACIONAL EN IMPUNIDAD PENAL: UNA EMERGENCIA QUE NO PUEDE ESPERAR

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Viernes 22 de mayo de 2026
Morelos se ubica entre las entidades con mayor impunidad en México, según la Radiografía de la Impunidad en México: Hallazgos del Sistema de Justicia Penal 2024 de la organización México Evalúa. Con un Índice de Impunidad Penal Institucional del 97.61 por ciento, solo es superado por Jalisco. Esto significa que más de 97 de cada 100 casos que ingresan al sistema quedan sin una resolución efectiva.
Lejos de ser un dato aislado, refleja una crisis estructural que erosiona la confianza ciudadana, desprotege a las víctimas y debilita el Estado de derecho en nuestra entidad.
El flujo procesal en Morelos evidencia cuellos de botella preocupantes. Aunque se inician miles de carpetas de investigación, el uso de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (MASC) es bajo, por debajo del promedio nacional. Miles de casos acumulan rezago: archivos temporales, carpetas pendientes y determinaciones que no resuelven el fondo del conflicto.
Esta acumulación perpetúa la impunidad, especialmente en delitos de alto impacto social que afectan la vida diaria de los morelenses.
En la etapa judicial, el panorama es igual de desalentador. Morelos registra un alto porcentaje de sentencias absolutorias, lo que apunta a debilidades en la integración de investigaciones y en el litigio por parte de las fiscalías. El abuso de figuras como el No Ejercicio de la Acción Penal o los archivos temporales deja a las víctimas sin reparación del daño y a la sociedad sin respuestas claras.
Estos patrones no solo generan frustración, sino que incentivan la repetición de conductas delictivas.
Es urgente que las autoridades de Morelos asuman este diagnóstico con seriedad y actúen. Fortalecer la investigación ministerial, reducir el rezago acumulado, ampliar el uso efectivo de salidas alternas con seguimiento real y mejorar la coordinación entre fiscalías y Poder Judicial son pasos indispensables.
El estudio invita a replicar las buenas prácticas de entidades como Querétaro o Tlaxcala. La impunidad no es inevitable: es el resultado de decisiones (o omisiones) que todavía podemos revertir para devolverle la tranquilidad y la justicia a los morelenses.
