Ni un pequeño puesto de tacos se salva: ataque armado deja tres heridos graves en Cuautla
La violencia que afecta al comercio en Cuautla alcanzó esta vez a uno de los negocios más modestos: un puesto de tacos. La noche del lunes 21 de septiembre, sujetos armados atacaron un establecimiento ubicado en la calle Fresnal, colonia Francisco I. Madero, dejando heridas a dos mujeres y a un adolescente de 17 años.
De acuerdo con los primeros reportes, los agresores llegaron al lugar y dispararon contra quienes se encontraban en el negocio. El menor recibió varios impactos de arma de fuego en el tórax, mientras que las dos mujeres también resultaron lesionadas. Las tres víctimas fueron trasladadas para recibir atención hospitalaria y su estado fue reportado como delicado.
El establecimiento es atendido desde hace años por una mujer conocida entre sus clientes como “La China”. El ataque adquiere especial relevancia porque muestra la vulnerabilidad en la que pueden encontrarse incluso pequeños comerciantes que dependen de negocios familiares para obtener sus ingresos. Ya no se trata únicamente de empresas o establecimientos con grandes movimientos de dinero: hasta un modesto puesto de tacos puede quedar expuesto a la violencia.
Una de las líneas que deberá esclarecer la Fiscalía es si detrás de la agresión existe algún intento de extorsión o cobro de piso. Hasta ahora, sin embargo, las autoridades no han confirmado oficialmente que ése haya sido el móvil, por lo que sería prematuro establecerlo como un hecho. La posibilidad cobra importancia ante los antecedentes de extorsión que han afectado a comerciantes y prestadores de servicios en Cuautla.
Los responsables escaparon después del ataque y, hasta los primeros reportes, no había personas detenidas. Corresponderá a las investigaciones determinar quién ordenó o ejecutó la agresión y, particularmente, si el negocio había recibido amenazas previamente.
El caso vuelve a colocar sobre la mesa una preocupación que rebasa a las víctimas de este ataque: la seguridad de quienes todos los días abren pequeños establecimientos para obtener el sustento de sus familias. Cuando incluso vender tacos puede convertirse en una actividad realizada bajo amenazas o riesgo de sufrir un ataque, el problema de la violencia y la posible extorsión alcanza directamente a la economía cotidiana de Cuautla.
