El presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Morelos, Juan Emilio Elizalde Figueroa, propuso aplicar exámenes de control de confianza a juezas y jueces, como una medida para fortalecer la credibilidad y garantizar la integridad de quienes tienen bajo su responsabilidad la impartición de justicia.
El magistrado consideró necesario establecer mecanismos de evaluación que permitan conocer si los juzgadores cuentan con las condiciones personales, profesionales y éticas requeridas para desempeñar el cargo. La propuesta implicaría trasladar al ámbito judicial controles que durante años se han aplicado principalmente a integrantes de las corporaciones de seguridad.
Sin embargo, la iniciativa deberá precisar quién aplicaría los exámenes, qué aspectos serían evaluados y cuáles serían las consecuencias en caso de resultados adversos, además de garantizar que el procedimiento no sea utilizado como instrumento de presión contra jueces independientes.
En un Poder Judicial cuestionado por resoluciones polémicas, rezago de expedientes y señalamientos sobre posibles actos de corrupción, la propuesta abre un debate pertinente. Los controles de confianza pueden ayudar, pero no sustituirán la transparencia, la vigilancia interna ni la rendición pública de cuentas sobre el desempeño de cada juzgador.
El presidente del TSJ se dijo a favor de que los aspirantes a jueces aprueben exámenes de control de confianza como requisito para participar en la elección de 2028, para evitar que el crimen organizado se infiltre en el Poder Judicial