¿SE ACUERDAN DE ESTOS COMERCIALES DE INICIOS DE LOS 70?

HUGO CALDERÓN Y MIKE CASTILLO EN “LA RAZA FM”, MINNESOTA, EE. UU.
MIÉRCOLES 23 SEPTIEMRE 2026
BUENOS DÍAS
Como siempre, entramos a CADA MAÑANA con todo y los chinelos, desde Jiutepec, en el Estado de Morelos, para saludar a nuestros amigos y paisanos, a través de La Madre de Todas, hoy que ya es miércoles 23 de septiembre del 2026.
Para dentro de ocho días ya se acabó el mes.
Seguramente, antes de que termine el año, ya estarán vendiendo las roscas de reyes.
Ha llovido bastante en los últimos días.
La semana pasada recordamos que, en 1971, con el Festival de Rock de Avándaro, se inició un gran cambio musical en México.
Hoy, vamos a recordar algunas marcas y comerciales de aquellos años, que contrastan con lo que los niños y jóvenes de la actualidad, observan y escuchan.
Por ejemplo, antaño, se anunciaban por radio y televisión, las diferentes marcas de cigarrillos, cosa que, en la actualidad, ya no es así.
Antes, a todas horas se veían y escuchaban comerciales de bebidas, vinos y cigarros.
También se anunciaban las diversas marcas de refrescos y cervezas, como CocaCola, Pepsi, y, recordamos, en México, destacaban los anuncios de Cerveza Corona, en el boxeo, y la Cerveza Superior, en las corridas de toros.
Eran otros tiempos…
Alguien se acuerda cuando estaban de moda y muchos de nosotros vamos a sentir las vibras, los pantalones Topeka y Edoardos, los Ray Thom, rayados verdes con azul, blancos con rojo, también rayados, eran acampanados para que no te dejaran de ver. Muy poquitos podían utilizar Levis. Hoy ya todo mudo trae.
Y las camisas de vestir que se usaban, eran Arrow y Manchester, que anunciaba don Mauricio, “hasta que usé una Manchester, me sentí a gusto” ¿te acuerdas?
Qué tiempos.
Hay que recordar las tiendas de Roberts y High Life… Y los zapatos, para los que tenían feria eran los Domit, Florsheim. Otros iban a El Borceguí, a comprarse sus zapatos.
Aquí, y seguramente muchos de ustedes se van a reír, porque nosotros utilizamos los Bostonianos de Canadá ¿a poco no?
Otros decían; “traes los de caes parado”… Híjole, para morir iguales.
Te has de acordar también, cuando hubo zapatos Blassito y aquellos de plástico de Zandak y los de plataforma que se vendían en El Taconazo Popis.
Los Dingo, negros, eran para la escuela.
Y los tenis, no me van a dejar mentir, los Panam o Superfaro, y se llegaban a colar algunos pares de Converse, y allá en “el Revo” había que cuidarlos porque en cualquier parpadeo cambiarían de dueño.
Hijo Mike, entonces en aquellos los autos eran, los que circulaban acá más chido, Mustang y Galaxie, de la Ford; el Impala, de General Motors; Mónaco y el Barracuda, me acuerdo un compadre que ya no está con nosotros, traía su Barracuda que entonces era de Automex, que después cambio la marca a Chrysler. Y hubo también, conocimos algunos, no sé si a ti te tocó manejar algún Javelin, Mike…
Y aquellos Falcon, Mike, también de la Ford… la camioneta Rambler América, de American Motors; el Opel Fiera, que también uno de los modelos, los anunciaba Mauricio Garcés, de la General Motors, así como el Opel Olímpico del 69. Y, entonces había los carritos chiquitos de la Volkswagen y empezaban a salir los Blue Birds de la Nissan…
En aquellos años, tenías que oler a English Leather, o a Brut, y te decían “ya te pusiste tu Brutito”. Y los mayores, usaban Jockey Club, Yardley, y aquella famosa de un envase blanquito, así como color marfil, Old Spice, después de rasurarse. Y aquellos que usaban también la famosa Agua de Colonia Sanborns, que todavía andan por allí en algunos anaqueles.
Y las navajas de afeitar, Gillette azul o roja. A mí m tocó, de más chavito que me peinaran con el fijapelo Polans, y ya después cuando íbamos a la secundaria, la brillantina Wildrot.
Antes todo mundo fumaba.
Me acuerdo cuando fumé mis primeros cigarritos fue en el Cine Ocampo, que tenía uñeta, anfiteatro y galería. Me iba al anfiteatro, casi a la altura de donde se proyectaba la película, para fumar.
Y recordando las golosinas de antes, había dulces de dos por cinco centavos, de veinte centavos, y los chocolates Carlos V, estilo suizo, costaban 50 centavos, los gansitos, a sesenta y hasta ochenta centavos.
La Cocacola, costaba la chica, 35 centavos y la mediana 45, y todas eran de vidrio.
Los chicles Motita, y los Canels… y en aquellos años, los cuentos, como decíamos antes, porque ahora son cómics, estaban Superman, Batman, Fantomas, Lorenzo y Pepita, aparte de la famosa Lulú, y en México aparecieron también la famosa Lágrimas, Risas y Amor, y en aquellos añales, el famosísimo Memín, mi querido Mike.
La Familia Burrón, que también le gustaba a mi abuelo, y yo también la veía.
Como siempre, por platicones se nos terminó el espacio.
Nos vamos a despedir con “No tengo dinero”, de Juan Gabriel, grabada en 1971, en el inicio de su trayectoria artística.
Hasta el próximo miércoles.
Buen fin de semana.
Gracias por escucharnos y por leernos.
