Sheinbaum reestructura la cúpula de Morena rumbo a las elecciones de 2027: Ariadna Montiel Reyes a la presidencia nacional y Esthela Damián Peralta a la Secretaría de Organización
Versiones que circulan con fuerza en los círculos morenistas y que no han sido desmentidas por Palacio Nacional confirman un profundo reacomodo en la dirigencia nacional de Morena, con miras a las elecciones intermedias de 2027, consideradas por analistas como una de las más competidas en la historia reciente del partido.
Según columnas y fuentes internas consultadas, la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, asumiría la presidencia nacional del partido en sustitución de Luisa María Alcalde Luján. Montiel Reyes, quien ha estado al frente de los programas sociales desde 2022 —primero bajo el presidente Andrés Manuel López Obrador y luego ratificada por Claudia Sheinbaum—, es vista como una operadora territorial con amplia experiencia en la base social del movimiento. Su llegada buscaría fortalecer la estructura de Morena de cara a la defensa de la mayoría en la Cámara de Diputados y las 17 gubernaturas que se renovarán el próximo año.

De manera paralela, se vislumbra la llegada de la actual consejera jurídica de la Presidencia, Esthela Damián Peralta, a la poderosa Secretaría de Organización del partido, en reemplazo de Andrés Manuel López Beltrán, conocido como “Andy”. Damián Peralta, cercana a Sheinbaum desde sus tiempos en el gobierno de la Ciudad de México y con sólida trayectoria en derecho parlamentario, electoral y administrativo, aportaría un perfil técnico y de confianza para coordinar la operación territorial y los procesos internos.
Estos movimientos se suman al nombramiento, realizado hace apenas unos días por la propia Luisa María Alcalde, de Citlalli Hernández como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena. Hernández, exsecretaria de las Mujeres y fundadora del movimiento, asumirá la coordinación de las candidaturas y el calendario electoral rumbo a 2027.
Todo apunta a que la presidenta Claudia Sheinbaum busca una reestructuración estratégica para blindar a Morena ante un escenario de alta competitividad. En juego estarán no solo la mayoría legislativa federal, sino el control de congresos locales, alcaldías y, especialmente, 17 entidades federativas donde el partido podría enfrentar pérdidas en al menos seis estados, según versiones que circulan en la cúpula guinda.
Con estos cambios, Sheinbaum enviaría un mensaje claro: Morena se prepara para una batalla electoral sin precedentes, priorizando perfiles con experiencia en territorio, programas sociales y operación jurídica-electoral, en un intento por consolidar la Cuarta Transformación más allá de 2030.
