T-MEC: PAUSA PRESIDENCIAL

¡GRACIAS A DIOS ES VIERNES!
Viernes 10 de julio de 2026
Por Eduardo Ángel Cinta Flores
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Con los pies en la tierra, después de vivir el ensueño que nos diera el equipo mexicano, debemos regresar la atención a los factores que afectan a México en todas las circunstancias alejando a los distractores que ya genera el gobierno de la Cuarta T como es la crítica a los engaños cometidos por el exembajador de Estados Unidos en México Ken Salazar sobre el supuesto secuestro del Mayo Zambada o que, el troglodita Senador Gerardo Fernández Noroña sigue metido en broncas, ahora que fue sancionado por el Tribunal Electoral de Michoacán debido a comentarios y expresiones dirigidas contra la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz.
La semana pasada el gobierno de Donald Trump rechazó la propuesta de México y Canadá para renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, el vituperado T-MEC, por un nuevo periodo de 16 años. En su lugar, Estados Unidos optó por establecer revisiones anuales del acuerdo comercial, o sea que, el tratado no desaparece, se mantiene vigente hasta su fecha límite original de 2036 tal y como se había vaticinado.
En el gobierno de la Doctora Sheinbaum, la perspectiva, obviamente, es bastante más alentadora. Funcionarios de gobierno, dijeron que la estrategia actual es “resistir hasta que se vaya Trump” en 2029 y, entonces, negociar un mejor tratado con el nuevo gobierno estadounidense. En la Secretaría de Economía el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez Romano, y el secretario Marcelo Ebrard han detallado que el escenario actual se apega a las reglas estipuladas en el propio acuerdo, no hay alternativa para evadir la sarta de estúpidos aranceles impuestos por el neoyorkino.
Pero resistir no suena como una estrategia real para el Sector Empresarial o el Sector Agropecuario como primeros afectados con los caprichosos y lacerantes aranceles. Las revisiones anuales, en un ambiente político tan complejo como el que hoy vive la relación bilateral con Mr. Trump, no parece nada fácil. Mantener el T-MEC bajo las condiciones actuales proporciona estabilidad relativa al comercio exterior, pero ya no garantiza la certidumbre a largo plazo para las inversiones.
La postura de Estados Unidos de equilibrar la integración manufacturera con políticas proteccionistas y aranceles estrictos, lo ha llevado a endurecer los requisitos de contenido regional del 75% al 82% para el sector automotriz y extender dichas reglas a nuevos tipos de refacciones y a la industria electrónica.
La calificadora Moody’s desde hace tiempo advirtió que la revisión del T-MEC 2026 generaría un entorno volátil con posibilidad de pactos bilaterales, estima que México conservará su acceso preferencial al mercado estadounidense por ser el principal proveedor de muchos de sus insumos y por la vecindad inmediata. Sin embargo, señala que negociaciones prolongadas, que son las más, elevarían la incertidumbre, afectando las inversiones y frenando el crecimiento económico del país.
La reacción de los inversionistas no se hizo esperar, Toyota anunció este lunes que trasladará parte de la producción de la camioneta Tacoma de su planta en Baja California a una nueva fábrica en Texas, según el gobierno federal no implica despidos inmediatos ni la pérdida de una cantidad de empleos específica. El fabricante japonés hará esta migración de manera gradual, el mayor número de despidos se realizará en el primer año, la que concluirá en 2030, con el fin de librar los impositivos aranceles y reorganizar su producción regional.
Hace más de un año, la otra empresa nipona NISSAN, anunció y concretó el cierre de su planta en CIVAC, Morelos, dejando, en menos de seis meses sin empleo a unos 3,000 trabajadores. La postura de autoridades morelenses de la ventura de un advenimiento de empresas automotrices Chinas daban certidumbre al mercado automotriz en la entidad, lo que no se cumplió frenando las decisiones a largo plazo de las empresas y la migración de las cadenas de suministro a Norteamérica.
Este miércoles durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que México se posicionaba dentro de los 10 países con mayor captación de Inversión Extranjera Directa a nivel mundial.
De acuerdo con las cifras presentadas por el titular de la Secretaría de Hacienda Édgar Amador Zamora, el país escaló a este ranking al registrar cifras históricas cercanas a los $41,000 millones de dólares en inversión extranjera durante el año 2025 o sea hace seis meses y antes, mucho tiempo antes del anuncio que se hiciera de la pausa dada al T-MEC.
Sheinbaum subrayó que estos resultados reflejaban, en ese año, la confianza del sector económico en la economía mexicana, presumiendo indicadores como el primer lugar de México entre los países de la OCDE la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, en recuperación del salario mínimo y una de las tasas de desempleo más bajas de la organización, la que por cierto al inicio de la gestión de la Doctora Sheinbaum mereciera desaire y poca consideración en su gobierno.
Entre el 2018 y 2020 se conoció la política económica de Andrés Manuel López Obrador, se conoció a la Cuarta T y sus posibles alcances, se conoció el tipo de relación nada diplomática que se tendría con los socios del T-MEC, conocimiento que originó a la conjetura de lo que se avecinaba, una situación sumamente grave, peligrosa e incontrolable. Hoy la incertidumbre de no saber qué pasará y la necesidad de estar preparados ya se superó, hoy en el segundo piso de la Cuarta T, estamos a la espera de un desenlace nada halagüeño.
Amigos, la semana tiene siete días y ¡gracias a Dios es viernes!
