Tras el caos en Cuernavaca, la gobernadora Margarita González Saravia abre diálogo directo con normalistas de Amilcingo
Después de la movilización que prácticamente estranguló durante varias horas los accesos del norte de Cuernavaca, la gobernadora Margarita González Saravia recibió a una comisión de estudiantes de la Escuela Normal Rural “General Emiliano Zapata” de Amilcingo, acompañadas por representantes de otras normales rurales del país, para escuchar directamente el pliego petitorio que las alumnas presentan anualmente al Gobierno de Morelos.
El encuentro adquiere especial relevancia porque la protesta de este miércoles no estuvo limitada a las demandas tradicionales de infraestructura, alimentación y condiciones para las estudiantes. La Normal de Amilcingo atraviesa un conflicto interno que desde el 17 de agosto mantiene enfrentados a sectores de trabajadores con la representación estudiantil y que ha impedido el desarrollo normal del ciclo escolar 2026-2027. Las alumnas han exigido la separación de personal docente y administrativo al que responsabilizan de mantener un paro de labores y han cuestionado la remoción de Cristina Quiroz Vergara de la dirección del plantel.
Las normalistas también demandaron transparencia en el manejo de recursos federales destinados a la escuela, respeto a su Comité Ejecutivo Estudiantil y la destitución de un trabajador administrativo al que señalan de haber participado en agresiones contra estudiantes. Asimismo, han rechazado que el conflicto se resuelva mediante clases en línea y exigen recuperar las actividades presenciales. La protesta del miércoles comenzó en la glorieta de la Paloma de la Paz, donde fueron bloqueadas la autopista México-Cuernavaca y otras vialidades del norte de la capital, antes de que el contingente avanzara hacia el Centro Histórico.
Precisamente uno de los principales reclamos de las estudiantes era ser atendidas directamente por la gobernadora y no únicamente por funcionarios educativos. González Saravia finalmente encabezó la reunión junto con servidores públicos del sector educativo y aseguró que su administración mantendrá disposición al diálogo, “con respeto y responsabilidad”, para atender aquellos planteamientos que correspondan a la competencia estatal y encontrar soluciones mediante los cauces institucionales.
La mandataria refrendó además el compromiso de su gobierno con la educación pública, las escuelas normales y las condiciones de bienestar de sus estudiantes. El encuentro, sin embargo, abre ahora una segunda etapa: pasar del diálogo a los acuerdos concretos, particularmente en un conflicto que acumula varias semanas y en el que existen reclamos estudiantiles, laborales, administrativos y presupuestales.
La Normal Rural de Amilcingo es además una institución históricamente vinculada al movimiento de normales rurales del país. La movilización contó con el respaldo de integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) y coincidió con la conmemoración del 50 aniversario luctuoso de Vinh Flores Laureano, fundador y benefactor de la institución. El reto para el Gobierno estatal será ahora conseguir que la mesa encabezada por González Saravia permita destrabar el conflicto y, sobre todo, normalizar las actividades académicas sin que Cuernavaca vuelva a convertirse en el escenario de presión para conseguir respuestas oficiales.
