Yautepec: ¿Melissa pondrá fin a la dinastía Alonso?
Por Guillermo Cinta Flores
La diputada local de Morena, Martha Melissa Montes de Oca, busca convertirse en la próxima alcaldesa de Yautepec y podría representar el principio del fin de una prolongada etapa de predominio político de la familia Alonso. Sin embargo, el grupo que durante más de dos décadas ha mantenido una considerable influencia sobre el Ayuntamiento no parece dispuesto a entregar fácilmente el poder.
La sucesión municipal de 2027 comienza a adquirir especial interés político en Yautepec, donde el registro de la diputada Martha Melissa Montes de Oca Montoya para participar en el proceso interno de Morena, rumbo a la elección de la Coordinación de Defensa de la Transformación y la Soberanía, abre la posibilidad de una reconfiguración del poder local. Su eventual candidatura y triunfo electoral podrían significar una ruptura con el predominio de la familia Alonso, que ha ocupado la presidencia municipal en distintos periodos desde 2003.
El fenómeno político de los Alonso tiene profundas raíces en Yautepec. Agustín Alonso Mendoza llegó por primera vez a la presidencia municipal en 2003 y posteriormente regresó al cargo. Su hijo, Agustín Alonso Gutiérrez, también encabezó el Ayuntamiento, consiguió reelegirse y después continuó su trayectoria legislativa. Más recientemente, Alonso Mendoza volvió a gobernar el municipio y, tras separarse del cargo por motivos de salud, la administración quedó en manos de otro de sus hijos, Éder Alonso Gutiérrez. Aunque la familia no ha gobernado ininterrumpidamente durante todo ese periodo, su influencia se ha convertido en uno de los rasgos distintivos de la política municipal.
En ese contexto aparece Melissa Montes de Oca, quien hizo público su registro el pasado 14 de octubre. La legisladora morenista ha construido una trayectoria política propia y cuenta con experiencia electoral en Yautepec, donde anteriormente buscó la presidencia municipal. Su discurso contra el patrimonialismo político, el nepotismo y el amiguismo cobra especial significado en una demarcación donde una misma familia ha logrado conservar posiciones de poder durante tantos años. Sin embargo, para convertirse en una alternativa real deberá demostrar que cuenta con suficiente respaldo ciudadano y capacidad para enfrentar una estructura política experimentada.

Pero los Alonso también parecen tener una carta para 2027.
El 9 de octubre anunció su registro Sandra «Sandy» Fernández Gómez, figura identificada políticamente con el entorno de Agustín Alonso Gutiérrez. Su participación plantea un escenario particularmente interesante: la posibilidad de que el grupo gobernante busque prolongar su influencia mediante una candidatura femenina, en momentos en que las disposiciones de paridad electoral obligan a los partidos políticos a postular mujeres para la presidencia municipal de Yautepec.
La competencia, por tanto, podría desarrollarse entre dos proyectos con implicaciones políticas diferentes. Por un lado, Melissa Montes de Oca, cuya eventual victoria abriría la oportunidad de una renovación del mando municipal; por el otro, Sandy Fernández, cuya cercanía con el grupo Alonso permite interpretar su aspiración como una posible vía de continuidad. Esto no significa que la segunda carezca de un proyecto propio, pero sí obliga a observar qué grupos políticos respaldan a cada aspirante y cuáles serían los compromisos derivados de esas alianzas.
Hasta ahora, los registros de Montes de Oca y Fernández Gómez son los que han podido corroborarse públicamente, sin que exista una relación oficial completa de participantes que permita establecer cuántas personas compiten por la coordinación municipal. Tampoco debe confundirse esta etapa partidista con la definición de candidaturas para las elecciones constitucionales de 2027. El procedimiento interno de Morena todavía deberá superar sus mecanismos de evaluación y selección, además de las negociaciones que eventualmente se desarrollen con sus aliados.
Un elemento que no debe perderse de vista es la fortaleza electoral de la familia Alonso. Su permanencia en la política de Yautepec no puede explicarse únicamente por las relaciones familiares, sino también por la construcción de estructuras territoriales, redes de apoyo, alianzas partidistas y mecanismos de movilización que le han permitido conservar una presencia decisiva durante varios procesos electorales. Quien pretenda desplazar a ese grupo deberá enfrentarse a una organización con experiencia y arraigo en distintos sectores del municipio.
La eventual llegada de Melissa Montes de Oca al Ayuntamiento representaría, sin duda, un acontecimiento político relevante, pero el verdadero alcance de una alternancia tendría que medirse más allá del resultado electoral. Una cosa sería terminar con la sucesión de integrantes de una misma familia al frente del gobierno municipal y otra, bastante más compleja, modificar las prácticas de ejercicio del poder, las relaciones con los grupos económicos y políticos, así como la integración de los principales espacios administrativos.
Por ello, la elección municipal de Yautepec podría convertirse en una de las contiendas más interesantes de Morelos en 2027. La pregunta ya comienza a circular en el ambiente político: ¿están dadas las condiciones para que concluya la era Alonso o la familia encontrará nuevamente la fórmula para conservar su influencia? Melissa Montes de Oca podría encabezar el cambio, pero primero deberá superar la competencia interna y, después, convencer a una ciudadanía que conoce perfectamente a quienes han gobernado el municipio durante buena parte del presente siglo.
Lo que está en juego no es solamente la presidencia municipal de Yautepec, sino la posibilidad de cerrar un largo ciclo de poder familiar. Y aunque todavía es prematuro anticipar vencedores, algo parece claro: la sucesión de 2027 pondrá a prueba la capacidad de renovación política de Morena y la resistencia de una estructura que ha sabido adaptarse a diferentes circunstancias y partidos para mantenerse vigente.

