DESAFÍO CRIMINAL AL INICIO DEL “MORELOS POR LA SEGURIDAD”
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Martes 2 de junio de 2026
Apenas días después de que el gobierno estatal presentara su nueva estrategia “Morelos por la Seguridad”, con énfasis en atención a las causas, coordinación interinstitucional, inteligencia y fortalecimiento policial, la violencia volvió a golpear con crudeza el lunes 1 de junio. El asesinato de un empresario constructor en Yautepec y el grave atentado contra José “Pepe” Trujillo, líder de comerciantes del tianguis de Temixco, no son hechos aislados, sino una clara señal de que grupos criminales buscan demostrar que aún controlan territorios y economías informales. Este arranque de junio expone la fragilidad de los planes en papel frente a la realidad de plazas disputadas.
El ataque a Pepe Trujillo, quien recibió al menos diez impactos de bala en plena colonia Flores Magón de Cuernavaca, resulta especialmente simbólico. Como representante de cientos de familias que viven del comercio ambulante y formal en uno de los tianguis más grandes de la entidad, su figura encarna el tejido económico y social que el nuevo plan promete proteger. Atentar contra él no solo busca silenciar una voz influyente, sino enviar un mensaje intimidatorio a todo un sector productivo: ni los líderes visibles ni las actividades cotidianas están a salvo.
Esto ocurre cuando la estrategia estatal aún está en fase de implementación, con operativos anunciados y reclutamiento de nuevos policías.
La jornada violenta, que incluyó al menos otros dos homicidios, coincide con un momento en que el gobierno anuncia reducciones previas en homicidios dolosos. Sin embargo, estos hechos revelan un posible repunte o, peor aún, una respuesta directa de la delincuencia organizada al anuncio del plan.
Grupos que se sienten presionados por mayor presencia federal y estatal podrían estar acelerando acciones para mantener el control de extorsiones, despojos y rutas de trasiego. El escenario resulta inquietante: el plan se lanzó a finales de mayo y la sangre corrió de inmediato en junio.
Más allá de las cifras y los operativos, urge que “Morelos por la Seguridad” demuestre resultados concretos y rápidos en inteligencia y justicia. Está a prueba la supuesta eficacia del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos, el general José Luis Bucio Quiroz.
De lo contrario, la percepción de descontrol se consolidará entre la ciudadanía, erosionando la confianza necesaria para que la prevención y la participación social funcionen. Los morelenses esperamos que este no sea el presagio de un periodo marcado por el mismo ciclo de anuncios y violencia, sino el punto de inflexión real hacia la paz. La prueba ha comenzado antes de lo esperado.
