La abulia de Urióstegui deja a los jóvenes de Cuernavaca a merced del acoso, las violaciones y las drogas
Mientras el alcalde José Luis Urióstegui Salgado sigue en su habitual modo de bajo perfil y ceremonias protocolarias, la regidora Arnett Jiménez Gaspar acaba de poner sobre la mesa una realidad que el gobierno municipal prefiere no ver: miles de jóvenes en Cuernavaca están siendo víctimas de acoso, agresiones sexuales, robos y presión para consumir alcohol y drogas… y nadie del Ayuntamiento les está dando ni siquiera apoyo psicológico.
Así lo alertó la propia regidora, presidenta de la Comisión de Asuntos de la Juventud, tras los resultados de una encuesta diagnóstica aplicada a más de 2 mil jóvenes del municipio. Según sus declaraciones, una gran cantidad de ellos han sufrido estas agresiones y, pese a las secuelas emocionales evidentes, no han recibido atención psicológica ni emocional alguna por parte de las autoridades.
Las zonas más afectadas, de acuerdo con el diagnóstico, son Santa María, Ahuatepec, Ocotepec y Universo. Lugares donde el acoso, la violencia sexual, los robos y la coacción para consumir sustancias ya forman parte del paisaje cotidiano de la juventud cuernavaquense.
Lo que más escuece no es solo el dato. Es la indiferencia institucional que lo acompaña. Mientras Urióstegui y su equipo presumen programas juveniles y “espacios de participación”, los jóvenes que más lo necesitan —los que ya fueron agredidos, los que ya cargan con trauma, los que ya están siendo presionados para drogarse— siguen completamente solos. Sin terapia, sin contención, sin respuesta del gobierno que presume estar “cerca de la gente”.
Arnett Jiménez no está hablando de teorías ni de percepciones. Está hablando de una encuesta concreta, con más de dos mil respuestas. Está hablando de víctimas reales que el Ayuntamiento de Cuernavaca está dejando en el olvido.
La pregunta que queda flotando es incómoda pero necesaria: ¿cuánto más va a tardar el alcalde Urióstegui en dejar la abulia de lado y responder con hechos —no con discursos— ante esta emergencia silenciosa que está carcomiendo a la juventud de Cuernavaca?
Por ahora, la única voz que está señalando el problema con nombre y apellido es la de una regidora. El resto del gobierno municipal, empezando por el propio presidente municipal, sigue en silencio. O peor: sigue como si nada estuviera pasando.
Una gran cantidad de jóvenes ha sido víctima de acoso, agresiones sexuales, robos y presión para consumir alcohol o drogas; y no han recibido atención psicológica o emocional pese a enfrentar estas situaciones, alertó la regidora del @CuernavacaGob Arnett Jiménez ante una… pic.twitter.com/MPG0eOGwjD
— Radio Fórmula Morelos (@RadioFormulaMor) July 22, 2026
