Estalla inconformidad en el Poder Judicial Federal: protestan en Cuernavaca y exigen revisar nuevas evaluaciones
La inconformidad por el nuevo sistema de evaluación del desempeño de los trabajadores del Poder Judicial de la Federación se manifestó este jueves 5 de noviembre en Cuernavaca, donde empleados realizaron una protesta durante la mañana y mantuvieron cerradas las instalaciones de los juzgados federales ubicados frente a Galerías Cuernavaca.
La movilización forma parte del rechazo a las disposiciones que, según los inconformes, podrían poner en riesgo su estabilidad laboral al sujetar su permanencia a evaluaciones con componentes subjetivos.
En este contexto, el Colegio de Secretarios y Actuarios de la Judicatura Federal, A.C., emitió un pronunciamiento nacional contra el Acuerdo General AG-POAJ-025/2026, publicado este mismo jueves en el Diario Oficial de la Federación. La organización aclaró que no se opone a las evaluaciones profesionales, sino al diseño de un mecanismo que, a su juicio, concede un peso insuficiente a los conocimientos técnicos y jurídicos y abre espacios a valoraciones personales de los superiores jerárquicos.
De acuerdo con el documento, el examen de competencias profesionales representa únicamente el 40 por ciento de la calificación, mientras que la capacitación equivale al 20 por ciento; los cuestionarios de titulares o administradores, hasta el 22.5 por ciento; las opiniones del personal del órgano, el 7.5 por ciento, y los reportes institucionales, el 10 por ciento restante. El Colegio advirtió que los cuestionarios, que en conjunto representan el 30 por ciento de la evaluación, podrían propiciar decisiones influidas por afinidades personales o relaciones jerárquicas si no existen indicadores verificables y mecanismos efectivos de revisión.
La agrupación también cuestionó las posibles consecuencias laborales del nuevo esquema. Aunque reconoció que las evaluaciones correspondientes a 2026 tendrán carácter diagnóstico y no provocarán separaciones individuales durante este año, señaló que las evaluaciones ordinarias posteriores sí podrían incidir en la permanencia de los trabajadores dentro de la carrera judicial. Por ello, exigió al Órgano de Administración Judicial revisar públicamente el acuerdo, modificar la ponderación de los criterios, garantizar imparcialidad y evitar que las deficiencias de personal, recursos y cargas de trabajo se atribuyan individualmente a los empleados.
El pronunciamiento también abrió un frente contra las dirigencias sindicales. El Colegio exigió la renuncia inmediata de Jesús Gilberto González Pimentel, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Poder Judicial de la Federación, y de Juan Alberto Prado Gómez, dirigente del Sindicato Nacional de Renovación al Servicio de los Trabajadores del Poder Judicial de la Federación, al considerar insuficiente su respuesta frente a las inconformidades laborales.
Asimismo, demandó la convocatoria de asambleas extraordinarias, una estrategia jurídica y colectiva, así como consultar a los trabajadores sobre posibles paros pacíficos e incluso la preparación de una huelga, siempre que se cumplan los requisitos legales. La organización pidió que cualquier medida respete los asuntos jurisdiccionales urgentes y se desarrolle sin violencia ni represalias.
La protesta registrada esta mañana en los juzgados federales de Cuernavaca refleja el alcance local de un conflicto que comienza a extenderse por distintas entidades del país. La controversia no se limita a la aplicación de exámenes, sino que involucra la estabilidad laboral, las garantías de imparcialidad y el futuro de la carrera judicial dentro de la nueva estructura del Poder Judicial de la Federación.
