CASI 76 AÑOS DEL MONUMENTO A LA MADRE EN CUERNAVACA

HUGO CALDERÓN Y MIKE CASTILLO EN “LA RAZA FM”, MINNESOTA, EE. UU.
MIÉRCOLES 8 JULIO 2026
BUENOS DÍAS
Como siempre, entramos a CADA MAÑANA con todo y los chinelos, desde Jiutepec, en el Estado de Morelos, para saludar a nuestros amigos y paisanos, a través de La Madre de Todas, hoy que ya es miércoles 8 de julio del 2026.
El domingo pasado terminó el sueño de México en el Mundial de Futbol. Jugaron como nunca, y perdieron como siempre. Inglaterra ganó 3 goles por 2.
Sin querer queriendo, ya nos echamos la primera mitad de este año.
Las lluvias no nos dejan…
La semana pasada recordamos la plaza de toros portátil Ponciano Díaz, en donde hace unas décadas se dieron algunos festejos taurinos, con excelentes carteles
Hoy les vamos a hablar del Monumento a la Madre, que está en donde fuera el Jardín San Juan, que ahora se ha convertido en tianguis y en donde algunas tardes bailan danzón, algunos grupos de veteranos.
Pero, vamos con lo que íbamos a contarles…
Ya lo dijo aquel poeta: “Madre, sólo hay una”. Y en Cuernavaca, desde hace varias décadas, en el Jardín San Juan, está el monumento en honor a la madre.
Esta plazuela, en donde hubo hasta una cancha de tenis, y fue el patio de juegos de la desaparecida escuela primaria “Evolución”, se llama en realidad Ignacio Zaragoza, como el héroe de la Batalla del Cinco de Mayo, en Puebla.
Así le pusieron en el ya lejano mes de septiembre de 1884, de acuerdo a algunos estudiosos de la historia de nuestra entidad, y en especial de ésta ya no tan primaveral Cuernavaca.
El monumento a la madre, se inauguró en el mes de julio de 1950. La obra fue costeada por el Club de Leones.
Por ello es que en la parte alta de la pérgola aparece el emblema del Club de Leones, como un escudo.
Este mes se cumplirán 76 años de que integrantes del Club de Leones, costearon el monumento e hicieron diversos arreglos al jardín mejor conocido como San Juan.
La inscripción en la base del monumento, una mujer con un niño en brazos, decía: con veneración y cariño, dedicamos esta obra al ser más querido. Julio de 1950.
El viejo jardín, donde se ubica desde hace casi 76 años -este mes los cumple-, el monumento a la madre, tenía enfrente a la Iglesia Presbiteriana, a la escuela primaria “Evolución” del inolvidable maestro Agustín Güemes, mentor de varias generaciones de cuernavacos; y al fondo, con entrada también por Degollado, el colegio de monjas “Santa Inés”.
Los que presumen de haber visto la cancha de tenis del jardín San Juan, dicen que estaba bien.
Nosotros, de la que nos acordamos es de la que por años estuvo en la calle Chamilpa, cerca del parque “Porfirio Díaz”, por los rumbos de Leandro Valle.
Era parte de la casa de los Gutiérrez Quintanilla, quienes fueron de los primeros en aventurarse a vivir por ese rumbo, la colonia Miraval.
Pero, volviendo al jardín donde está el monumento a la madre, todavía hay por allí algunos boleros, aunque ya no están ni la iglesia, ni la escuela, y hay una tienda bastante amplia en su lugar, la explanada del Jardín San Juan, con su monumento a la madre en el olvido, parece ahora un tianguis, en donde se expenden productos chinos.
Cosas de la modernidad, como dicen algunos.
Como siempre por platicones, se nos terminó el espacio.
Nos vamos a despedir con el tema “Reloj” del maestro Roberto Cantoral, interpretado por los Tres Caballeros, que estuvo muy de moda en 1950, cuando en julio de ese año, se inauguró el Monumento a la Madre en el entonces bello Jardín San Juan.
Buen fin de semana.
Hasta el próximo miércoles.
Gracias por escucharnos y por leernos.
