Enrique Inzunza Cázares, senador de Morena por Sinaloa, rechaza acusaciones de EU y permanece en el cargo sin solicitar todavía licencia
El senador Enrique Inzunza Cázares (Morena), representante de Sinaloa en la LXVI Legislatura, es uno de los funcionarios señalados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en la misma acusación que involucra al gobernador Rubén Rocha Moya y al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, entre otros.
Según las autoridades estadounidenses, Inzunza habría sostenido reuniones con líderes de “Los Chapitos” durante su paso como secretario de Gobierno de Sinaloa, presuntamente para coordinar protección institucional al cártel a cambio de sobornos, en el marco de delitos como conspiración para importar narcóticos y posesión de armas.
Inmediatamente después de que se difundieran los señalamientos el 29 de abril, Inzunza rechazó “enfática y firmemente” las imputaciones, calificándolas como “falsas y dolosas”. Las vinculó a un ataque político contra la Cuarta Transformación y a represalias por su defensa de la soberanía nacional en el Senado, tras denunciar la actuación de agentes estadounidenses en territorio mexicano.
Hasta el momento, el senador no ha solicitado licencia ni se ha separado de su cargo. Morena ha manifestado que debe prevalecer la presunción de inocencia y el rigor jurídico, por lo que no se contempla su separación mientras no existan pruebas formales por parte de las autoridades mexicanas.
Ausencia en el Senado
Tras pasar lista en la última sesión del periodo ordinario, Inzunza no ha asistido a las actividades posteriores, incluida la instalación de la Comisión Permanente. En su lugar han participado suplentes, lo que ha generado especulaciones, aunque su bancada ha cubierto su asistencia.
El caso forma parte de la investigación de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y está siendo revisado por la Fiscalía General de la República (FGR), que ha exigido pruebas concretas a Estados Unidos antes de cualquier acción.
La situación de Inzunza sigue en desarrollo, en medio de un contexto de tensión binacional y fuertes repercusiones políticas en Sinaloa, donde era considerado uno de los posibles aspirantes a la gubernatura.
