LA JUVENTUD MORELENSE: EL VOTO DECISIVO QUE LOS POLÍTICOS SIGUEN SUBESTIMANDO

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Martes 12 de mayo de 2026
En los procesos electorales de México, y particularmente en Morelos (de cara a los comicios intermedios 2027), la juventud no es solo un sector demográfico más: es el grupo que históricamente ha sido desatendido por los regímenes gubernamentales, pero que hoy, como siempre, tendría el poder real de definir quién llega al poder.
A pesar de que las campañas electorales suelen ignorarlos o reducirlos a mensajes genéricos en redes sociales, los ciudadanos entre 18 y 40 años representan un bloque masivo capaz de inclinar cualquier elección a favor de quien sepa escucharlos y ofrecerles soluciones concretas a sus problemas reales: empleo, educación, seguridad y oportunidades.
Hagamos un escenario hipotético si hoy fueran las elecciones. De acuerdo con las cifras oficiales más recientes del Instituto Nacional Electoral (INE), corte a abril de 2026, la Lista Nominal de Morelos suma 1,566,099 electores. De ese total, el segmento de 18 a 39 años alcanza los 690,608 ciudadanos, lo que equivale a casi el 44.8% del padrón estatal. Si se incluye el grupo completo de 40-44 años, la cifra supera los 827 mil votantes, es decir, más de la mitad del electorado.
Este volumen no es casualidad: los jóvenes y adultos jóvenes conforman el bloque más numeroso y dinámico del estado, superando incluso al de los mayores de 65 años.
Desglosando por rangos, los datos revelan el verdadero peso de esta generación. Entre 18 y 24 años hay 223,136 electores (14.5% del total); de 25 a 29 años, 159,167 (10.3%); de 30 a 34 años, 160,256 (10.4%); y de 35 a 39 años, 148,051 (9.6%). En conjunto, estos cuatro grupos suman casi 691 mil personas que, a diferencia de generaciones anteriores, están más conectadas, más informadas y más dispuestas a castigar con su voto la inacción política.
Históricamente, los gobiernos han priorizado programas asistencialistas para adultos mayores o sectores tradicionales, dejando a los jóvenes con promesas vacías y sin políticas estructurales que atiendan su realidad.
Las campañas lo saben, pero muchas veces actúan como si no. Subestiman la capacidad de movilización de este segmento, que crece año con año y que, en elecciones cerradas como las que se anticipan para 2027 en Morelos, puede ser la diferencia entre la victoria y la derrota.
El mensaje es claro: ignorar a la juventud no solo es un error estratégico, es ignorar el presente. Quien logre conectar con este 45% del padrón —ofreciendo propuestas reales y no solo likes en TikTok— tendrá en sus manos la llave de la elección. Hoy y siempre, los jóvenes no piden permiso para votar: simplemente deciden.
