MARGARITA SE MUEVE CON LOS BANCOS… Y CUERNAVACA SIGUE DORMIDA EN LA BANCA

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Miércoles 24 de junio de 2026
He visto pasar a once gobernadores en Morelos. Once sexenios, once promesas de “seguridad”, once formas distintas de maquillarle la cara al mismo problema: la gente ya no puede ni sacar dinero del banco sin jugarse la vida. Y de repente, bajo la administración de Margarita González Saravia, aparece una reunión que parece sacada de un manual de buen gobierno: la gobernadora sentándose con los directivos de los bancos, encabezados por Ciro Humberto Ortiz Estrada de SEPROBAN, para hablar de coordinación, prevención y protección a cuentahabientes. Primera vez que se ve algo así de concreto. Y duele reconocerlo.
Porque mientras los morelenses hemos vivido una ola vergonzosa de asaltos a mano armada a las puertas de sucursales o en sus estacionamientos, las autoridades locales parecían más ocupadas en podar jardines o discutir colores de luminarias. En Cuernavaca, ir al banco se convirtió en ruleta rusa. Casos recientes lo gritan: una mujer asesinada en el estacionamiento de Banorte en Avenida Plan de Ayala tras resistirse a un asalto; otra pareja baleada en circunstancias similares; asaltos dentro de sucursales en Cuautla donde los delincuentes sabían exactamente cuánto acababa de retirar la víctima; alertas constantes en colonias como San Cristóbal o Bugambilias. Hay denuncias de posible colusión de empleados bancarios actuando como “halcones”. La gente ya no confía ni en el cajero automático. Y el Ayuntamiento de Cuernavaca… calladito. Otra vez en la banca, viendo el partido desde la grada mientras el estado intenta mover la pelota.
La estrategia “Morelos por la Seguridad” que promueve la gobernadora prioriza prevención, inteligencia, tecnología y coordinación interinstitucional. La reunión con el sector bancario es un paso lógico y necesario: cámaras mejores, botones de pánico más eficientes, escoltas discretas para retiros altos, protocolos de respuesta inmediata, intercambio de información en tiempo real. Ciro Ortiz Estrada reconoció la disposición del gobierno estatal, y eso habla bien de que, al menos en Palacio de Gobierno, hay voluntad de dejar de improvisar.
Pero que nadie se engañe. Una reunión, por productiva que sea, no devuelve la tranquilidad de la noche a la mañana. Los delincuentes llevan años operando con impunidad porque saben que el eslabón más débil es la respuesta inmediata y la coordinación real en el territorio. Mientras no veamos patrullajes visibles, sanciones ejemplares a cómplices internos de los bancos y una verdadera cultura de denuncia protegida, seguiremos leyendo noticias de gente humilde a la que le quitan el sueldo de meses en el estacionamiento de Banorte o BBVA.
El mensaje de la gobernadora es claro: los bancos no son islas. Son parte del tejido social y deben asumir su responsabilidad en la seguridad de sus clientes. Y los ayuntamientos, especialmente el de la capital, ya no pueden seguir de brazos cruzados. “Se quedó en la lenta”, como bien dice el refrán popular. Es hora de que despierte.
Morelos merece que ir al banco deje de ser una aventura de supervivencia. Merece que sus gobernantes dejen de contar sexenios y empiecen a contar resultados. Esta reunión es un buen primer round. Ahora falta que los golpes de verdad caigan sobre los que han convertido las sucursales en coto de caza. La ciudadanía ya no quiere más comunicados bonitos. Quiere salir del banco con su dinero… y con vida.
