RESISTENCIA ESTUDIANTIL UAEM: EL NUEVO INTERLOCUTOR ÚNICO QUE SACUDIRÁ LOS CACICAZGOS DE LA UNIVERSIDAD
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Lunes 27 de abril de 2026
La Rectoría y la organización estudiantil Resistencia Estudiantil UAEM firmaron este 26 de abril de 2026 un Convenio de Compromisos Institucionales que marca un antes y un después en la historia reciente de la casa de estudios. Más allá del cronograma operativo —que incluye la Comisión Mixta de Diagnóstico para este lunes 27, la entrega del plan de acciones el 28 y el regreso a clases virtuales el 30 de abril—, el documento contiene un elemento de enorme peso político y jurídico: el reconocimiento expreso de la Resistencia como el único interlocutor legítimo ante la autoridad universitaria para dar seguimiento al pliego petitorio del 1 de abril.
Con la firma de la rectora Viridiana Aydeé León Hernández y su equipo de primer nivel, la UAEM no solo acepta a la Resistencia como interlocutor válido, sino que se compromete formalmente a respetar su autonomía organizativa y sus mecanismos internos de consulta a las bases. Se trata de un reconocimiento legal y público que eleva a la organización estudiantil a un estatus que ninguna otra agrupación había obtenido en décadas. Este acto institucionaliza el diálogo directo entre estudiantes organizados y la máxima autoridad, desplazando de un plumazo las prácticas tradicionales de negociación fragmentada.
Precisamente ese reconocimiento generará profundas inconformidades en los sectores que, durante años, han detentado cacicazgos y cuotas de poder dentro de la comunidad universitaria. Grupos de interés que han operado al margen de los canales formales —y que han vivido a expensas de la universidad mediante prebendas, control de espacios y acceso privilegiado a recursos— ven ahora amenazada su capacidad de intermediación. El documento deja claro que la Rectoría ya no negociará con múltiples actores paralelos: solo reconocerá a la Resistencia como voz autorizada.
Vienen, por tanto, tiempos de reacomodo de fuerzas en la UAEM. Los viejos poderes fácticos, acostumbrados a moverse entre pasillos y despachos sin rendir cuentas públicas, tendrán que readaptarse o quedar fuera del nuevo esquema de diálogo horizontal y corresponsable que establece el convenio. La creación de la Comisión Mixta paritaria y el compromiso de transparencia en el diagnóstico de las instalaciones son señales inequívocas de que la era de los acuerdos opacos está llegando a su fin.
El convenio no resuelve de inmediato todas las demandas estudiantiles, pero sí abre una ventana de oportunidad histórica: por primera vez, la universidad reconoce jurídicamente a un movimiento estudiantil como contraparte legítima y estructurada. Si el proceso se cumple con la seriedad prometida, este 26 de abril de 2026 podría recordarse no solo como el día en que se firmó la paz temporal, sino como el momento en que la UAEM comenzó a democratizar de verdad su relación con la comunidad estudiantil. El futuro dirá si los cacicazgos se resignan o intentan resistir el cambio.
Entre quienes firmaron el documento por parte de la Resistencia Estudiantil UAEM, se encuentra Pietro Ameglio Patella, activista nacido en Uruguay, quien ha sido defensor de los derechos civiles y activista por la paz. Es profesor de la Universidad La Salle en Cuernavaca y ha presentado su trabajo relacionado con la paz en importantes foros internacionales. Es autor de Gandhi y la desobediencia civil, México hoy (2002), un libro sobre la no-violencia en México. Como miembro de SERPAJ-Morelos y del Consejo Latinoamericano de Investigación por la Paz, ha defendido a ambientalistas y a personas dedicadas a la labor humanitaria, en México. En 2011 respaldó, en Cuernavaca, el surgimiento del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, luego del asesinato de siete personas en Jiutepec, incluido Juan Francisco Sicilia Ortega, hijo del poeta y escritor Javier Sicilia Zardaín. Este último, durante la gestión del malogrado rector Alejandro Vera Jiménez, fue asesor de la Rectoría.

