Sheinbaum traza límites claros a Trump: México investigará el caso Rocha, pero rechaza cualquier intromisión de Estados Unidos
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este 30 de abril a la solicitud de extradición presentada por el gobierno de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria enfatizó la defensa de la soberanía mexicana y el principio de no intervención, dejando en claro que México no aceptará presiones externas en asuntos internos.
Sheinbaum fue tajante al señalar que bajo ningún motivo se permitirá la intromisión de un gobierno extranjero en decisiones que competen exclusivamente al Estado mexicano. Afirmó que la relación con Estados Unidos se mantiene entre iguales, sin subordinación ni entreguismo. Indicó que la Fiscalía General de la República solo procederá con la extradición si existen pruebas contundentes e irrefutables; de lo contrario, sugirió que las acusaciones podrían tener motivaciones políticas.
Se trata de un hecho inédito, ya que es la primera vez que un gobierno estadounidense solicita la extradición de un gobernador mexicano en ejercicio.
La solicitud fue recibida por la Secretaría de Relaciones Exteriores el 28 de abril y turnada a la Fiscalía General de la República, encabezada por Ernestina Godoy, para su análisis. La FGR emitirá una opinión técnica que regresará a la SRE para determinar si procede o no la extradición.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a Rocha Moya, al senador morenista Enrique Inzunza Cázarez, al alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez y a varios exfuncionarios sinaloenses de proteger a la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, además de filtrar información confidencial de seguridad y del Ejército mexicano.
La presidenta reiteró que su gobierno no encubrirá a nadie que haya cometido delitos, pero priorizará el respeto a la Constitución y la soberanía nacional. De esta forma, el gobierno mexicano adopta una postura de cautela jurídica y firmeza soberana ante las demandas de Washington, investigando con rigor pero sin aceptar condicionamientos externos en el manejo del caso.
