YAUTEPEC: TIERRA FÉRTIL PARA EL CRIMEN, VERGÜENZA PARA LOS ALONSO
SIN MÁSCARAS
Por Edgar M. Arroyo
Miércoles 1 de julio de 2026
Narcolaboratorios, bodegas de cristal, líderes de células criminales detenidos en ranchos y, ahora, “La Muñeca” capturado en pleno mercado del centro. Mientras tanto, quienes gobiernan afirman no saber nada.
No se trata de casualidad ni de mala suerte. Es negligencia con nombre y apellido.
De acuerdo con autoridades federales y estatales, el municipio de Yautepec se ha consolidado como uno de los principales bastiones del crimen organizado en Morelos. Durante los últimos 15 años, la familia Alonso Gutiérrez ha administrado ese territorio como un feudo político propio. La pregunta incómoda que nadie en el poder quiere responder es elemental: ¿cómo es posible que no supieran?
El viernes 26 de junio de 2026, alrededor de las 15:30 horas, fue detenido en el mercado municipal Centenario —en la zona de fondas de la calle Zaragoza— Jovany Santa Cruz Molina, alias “La Muñeca”, de 32 años. No fue en la sierra ni en un escondite remoto. Lo aprehendieron a plena luz del día, entre puestos de comida y ciudadanos comunes.
Jovany Santa Cruz Molina es señalado como estrecho colaborador de Samuel Santos Carvajal, alias “El Chamaco”, presunto autor material del doble homicidio de Ximena Guzmán Cuevas y José Muñoz Vega, colaboradores cercanos de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada. Además, las investigaciones lo vinculan con el control del narcomenudeo en el norte de la capital del país.
Un operador ligado al asesinato de funcionarios capitalinos operando con aparente tranquilidad en el corazón de Yautepec. ¿Y los Alonso no sabían?
Un historial que no se puede ignorar
El 11 de octubre de 2025, autoridades federales y estatales desmantelaron un megalaboratorio de metanfetaminas en el Rancho Las Iguanas, en la localidad de Granjas Agrícolas. No era un sitio improvisado: se estimaba una producción mensual de alrededor de una tonelada de “cristal”, con ganancias ilícitas superiores a los 300 millones de pesos. Los residuos eran vertidos directamente al medio ambiente, generando grave contaminación.
En lo que va de la actual administración estatal, se han desmantelado tres laboratorios clandestinos: dos en Yautepec y uno en Huitzilac.
Un mes después, en noviembre de 2025, fue asegurada una bodega concentradora de estupefacientes en la colonia 13 de Septiembre. Se decomisaron 127 kilogramos de “cristal”, además de precursores químicos y grandes cantidades de sosa cáustica.
El 6 de mayo de 2026, un operativo permitió la detención de Rodolfo “N”, alias “Don Ramón”, identificado como líder de Los Linos. En el lugar se aseguraron armas de fuego, cientos de cartuchos, metanfetaminas y vehículos.
Los Linos, originarios de Mezcala, Guerrero, se instalaron en el ejido La Nopalera, al sur de Yautepec, desde 2011-2012. Según ejidatarios, desde 2017 mantienen una estrecha relación con el comisario ejidal Ángel Arellano Castro. Doce años operando en el mismo territorio que los Alonso han gobernado durante tres lustros.
15 años, cero explicaciones
En Yautepec operan, en distinta medida, al menos tres grupos criminales: Los Linos, la Familia Michoacana y la Unión Tepito. Tres narcolaboratorios, una bodega de droga, líderes detenidos en ranchos y sicarios vinculados a asesinatos políticos capturados en el mercado. Todo ello bajo 15 años de gobierno ininterrumpido de la familia Alonso.
Ni una explicación pública. Ni una rendición de cuentas.
Gobernar un municipio donde el crimen organizado opera a esta escala, durante tanto tiempo, sin resultados tangibles ni respuestas, no es mera ignorancia. Es complicidad por omisión. Y la omisión, en materia de seguridad, también tiene consecuencias políticas y legales.
Yautepec es la tierra que los alimenta, la que les da poder y los sostiene. Mientras ellos recogen los frutos, la delincuencia cobra la renta.
¿Hasta cuándo, diputado?
