La alcaldesa morenista de Tenancingo resultó muy vivilla: armó un autosecuestro para birlarse 40 melones
Nápoles denunció que había sido interceptada por un vehículo rojo al llegar a su casa. Dijo que la obligaron a subir, le entregaron un teléfono para llamar a sus familiares exigiendo el rescate y que logró escapar tras un descuido de sus captores.
Las cámaras de vigilancia desmontaron la versión: no se observó violencia, forcejeo ni resistencia. Uno de los involucrados incluso la ayudó a bajar de su vehículo y subir al auto rojo de forma tranquila.
El vehículo pertenecía a Karla Valeria “N”, quien participó junto con su hermano Víctor Manuel “N” y su pareja Christian “N”. Estos tres fueron detenidos en Oaxaca.
Todos los involucrados mantenían comunicación frecuente (135 llamadas entre abril y junio) y el plan incluía simular que los secuestradores amenazaban con matar a la alcaldesa y su familia si no pagaban.
La Fiscalía determinó que la alcaldesa participó activamente en la planeación y ejecución. El “secuestro” se descontroló por la rápida movilización policial, por lo que la dejaron en San Pedro Zictepec (Tenango del Valle) y ella misma decidió abortar el plan.