PRESENCIA QUE IMPORTA: CEPCM EN LAS GRANJAS FRENTE A LA AUSENCIA DEL ALCALDE
LA CRÓNICA DE MORELOS
Martes 11 de agosto de 2026
E D I T O R I A L
La deflagración de una pipa de gas de la empresa Tomza en la colonia Las Granjas de Cuernavaca, ocurrida el jueves 6 de agosto, puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades. Desde el mismo día del siniestro, la Coordinación Estatal de Protección Civil de Morelos (CEPCM), a cargo de Ubaldo González Carretes, se desplegó en la zona y no la ha abandonado.
Esta presencia constante, impulsada por instrucciones de la gobernadora Margarita González Saravia, contrasta de manera elocuente con la actitud del alcalde José Luis Urióstegui Salgado, quien prefirió concluir su viaje de diez días por China y solo apareció el lunes 10 de agosto, aparentemente más interesado en el registro fotográfico que en la atención real a los afectados. También para taparle el ojo el macho, poer si acaso ante la responsabilidad administrativa y política.
El trabajo interinstitucional coordinado por la CEPCM ha sido ejemplar. Representantes de distintas dependencias del Poder Ejecutivo recorrieron casa por casa la calle Francisco Villa para escuchar directamente a las familias, registrar sus necesidades y establecer compromisos concretos. El resultado de ese ejercicio de proximidad se tradujo en acciones inmediatas: a partir de este martes 11 de agosto se inicia la entrega de pintura para 20 viviendas, la reposición de tinacos, luminarias, cable eléctrico y láminas galvanizadas, además de la atención a peticiones de drenaje, energía eléctrica, agua potable y poda de árboles.
La respuesta humanitaria tampoco se ha hecho esperar. El Sistema DIF Morelos entregó 21 canastas alimentarias y 21 kits de limpieza, mantiene un comedor comunitario que ya suma mil 350 platillos y ofrece atención psicológica, mientras que el Registro Civil, Servicios de Salud y la Fiscalía General del Estado continúan presentes en el territorio para reponer documentos, brindar atención médica y dar seguimiento a las denuncias. La Comisión Ejecutiva de Atención y Reparación a Víctimas y la Dirección General de Derechos Humanos han acompañado a los afectados con orientación jurídica, y hasta se atendió a las mascotas de la zona.
Desde las primeras horas se activó el Sistema de Comando de Incidentes con la participación de 28 dependencias federales, estatales y municipales. Se censaron 50 viviendas (34 con afectaciones y tres con daños estructurales), se restablecieron servicios básicos y se iniciaron 39 denuncias con 120 intervenciones periciales. Estos datos no son cifras frías: reflejan una operación ordenada, profesional y humana que priorizó el control del incendio, el auxilio a lesionados y la evaluación de daños.
Frente a este despliegue serio y sostenido, la demora del alcalde de Cuernavaca resulta inexplicable e inaceptable. Mientras la CEPCM y el gobierno estatal permanecían en Las Granjas desde el día del siniestro, el presidente municipal eligió terminar su asueto en el extranjero. Su llegada tardía, limitada aparentemente a la toma de fotografías, no solo revela una falta de sensibilidad, sino que genera un costo político que la ciudadanía sabrá evaluar. En momentos de crisis, la presencia de la autoridad no es un acto de protocolo: es un deber elemental.
El Gobierno de Morelos ha dejado claro que mantendrá su presencia en la colonia para verificar el cumplimiento de los compromisos y acompañar la recuperación de la comunidad. Esa cercanía, como lo expresó un vecino, levanta el ánimo y permite mirar hacia adelante. Ojalá otras autoridades entiendan que gobernar no consiste en aparecer cuando ya no hay humo, sino en permanecer cuando más se necesita. La gente de Las Granjas merece algo más que fotografías: merece resultados y responsabilidad.
